sábado, 19 de junio de 2010

Fideos con carne

Prefacio: Hace unos días comentaba en mi twitter y en facebook que había hecho un maravilloso viaje al pasado luego de reproducir, con más o menos éxito, los fideos con carne que preparaba mi tía Encarna. Creo que debe ser la experiencia más cercano al uso de alucinógenos que he tenido en mi vida.

Con un sólo mordisco volví a sentarme en el comedor de aquel acogedor apartamento donde habitaba mi tía junto a mi primo Jodri y el tío Teo, en el barrio caraqueño con más concentración de emigrantes europeos por métro cuadrado, al menos por aquellos años, en el mismo edificio donde mi yayo (lo escribo como lo hacían mis abuelos aunque lo correcto sea iaio) tenía su barbería.

Les recomiendo ámpliamente la experiencia, preparen y disfruten de los platos que más les llenaron -el corazón más que el estómago- durante su infancia.

Aunque sé que en ustedes estos fideos no tendrán el mismo efecto, comparto la receta.

Mános a la olla ;D

Ten a mano:
  • 1 cebolla mediana
  • 1/2 pimiento rojo
  • 2 tazas de fideos
  • 3/4 de litro de caldo de pollo o res, preferiblemente de cubito, concentrado o avecream (como prefieran llamarlo)
  • 2 filetes de res picados en trozos pequeños (también puedes usar carne picada -molida-)
Manos a la obra:
Corta la cebolla y el pimiento en cuadros. En una sartén, sofire la cebolla, cuando estén transparente agrega el pimiento y la carne, saltea durante un par de minutos y agrega los fideos, saltea un minuto y luego agrega el caldo. Cocina unos 10 minutos o hasta que los fideos listos.

Variaciones sobre un mismo tema: Se puede sustiuir la carne en trozos por carne molida o picada. No les daré muchas ideas porque para mi, ésta es una receta que prefiero no cambiar.

martes, 1 de junio de 2010

Tiramisú

Prefacio:
Tenía tiempo queriendo retomar la senda de la repostería y hoy lo he conseguido.

Cuando comencé a interesarme por la cocina -tendría unos diez años más o menos- recuerdo que me dedicaba a hacer el postre para la comida del domingo, comencé haciendo pudines y flans de sobre pero poco a poco empecé a hacer algunas cosas que requerían más esfuerzo.

La cosa es que después de esa etapa dulcera, en algún momento, dejé de hacer postres pero mi lado más dulce tenía tiempo tentándome. La idea del tiramisú rondaba mi cabeza desde que descubrí que el supermercado al que suelo ir vendía mascarpone y, tomando en cuenta que el piso donde vivo carece de horno, uno de los postres más difundidos de la repostería italiana tenía todos los números para salir ganador.

Y así fue, y la experiencia no pudo ser más gratificante en no más de 20 minutos mi primer Tiramisú ya estaba prepararlo (no estoy contando el tiempo que me tomó lavar los platos :s ni las tres horas en la nevera/frigorífico). No se lo piensen mucho y pongan manos a las ollas ;D
Ten a mano:
  • 250 grs de Queso Mascarpone
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 300 grs de bizcochos o plantillas
  • Café
  • Cacao en polvo
Manos a la obra:
Paso número uno, separar las claras de las yemas. Mezcla las yemas con el azúcar hasta que conseguir una consistencia homogénea, agrega el mascarpone y vuelve a mezclar todo hasta homogeneizar los ingredientes.

Bate las claras a punto de nieve e incorpóralas poco a poco y con suavidad a la mezcla de yemas, azúcar y mascarpone. Prepara un poco de café y moja los bizcochos, dispón una capa al fondo del molde y cúbrela con la mezcla de mascarpone, coloca otra capa de bizcochos mojados en café y cúbrelos con lo que queda de la mezcla de mascarpone y cubre con cacao en polvo.

Mételo en la nevera/frigorífico por tres horas, como mínimo.

Variaciones sobre un mismo tema:
Agrega licor al café para mojar los bizcochos, si lo van a comer niños, utiliza café descafeinado y agrégale un poco de leche. Sobre la primera capa de mascarpone, puedes agregar un poco de cocholate oscuro rallado.

domingo, 23 de mayo de 2010

Espaguetis con atún, ajo y olivas

Prefacio:
La primera vez que vi a Karlos Argiñano en la tele además de divertirme un montón aprendí que había vida más allá de la salsa boloñesa. Hasta el momento, la pasta para mi siempre había sido teñida de rojo (¡Qué pecado, lo que me estaba perdiendo!).

Recuerdo que la preparé una vez en casa de mi tía María y mi primo Eduardo, desconcertado por encontrarse ante un plato de pasta sin salsa roja, optó por agregarle ketchup (¡PECADOR!).

La receta se prepara en muy poco tiempo, es económica y está estupenda, si eres de los que sólo come Spaghetti rosso abandona esa grana seguridad y atrévete a cambiar de color.

¡Manos a la olla!

Por cierto, la foto la tomé del excelente blog Recetas Italianas en Español al que les recomiendo ámpliamente seguir, yo ya lo hago. Pier me regañó, y con todo el derecho del mundo, porque no avisé que la foto era obra suya así que cumplo con mi deber.

Ten a mano:
250 grs. de espaguetis
1/2 taza de olivas verdes sin hueso
6 dientes de ajo grandes
1 lata de atún de 80 grs.
3 cucharadas de aceite de oliva

Manos a la obra:
Mientas cocinas los espaguetis en abundante agua salada, pela y pica los ajos en láminas, corta las aceitunas y escurre el atún. Pon a calentar el aceite de oliva en una sartén, cocina los ajos, cuando estén dorados agrega las aceitunas, baja el fuego y agrega el atún. Agrega un toque de pimienta y retira del fuego.

Escurre los espaguetis y agregalos a la sartén, vuelve a colocar la sartén en el fuego y saltea un poco, retira del fuego y sirve.

Variaciones sobre un mismo tema:
A mi me gusta mucho hacerla sin atún y agregarle una generosa cantidad de queso parmesano. Mi madre le agrega cebolla después del ajo al sofrito.

viernes, 12 de marzo de 2010

Arepitas dulces

Prefacio:
Cuando me enteré que se podían hacer arepas dulces ya estaba yo bastante mayorcito, efectos de la descontextualizada herencia cultural que mis padres me podían ofrecer, gajes del oficio del hijo de inmigrantes que termina teniendo un pie en su país y otro en el de sus padres.

He de confesar que yo no aprendí a hacer arepas hasta que me casé con Alicia, excepto por las dulces cuya preparación aprendí bastante rápido y de inmediato sumé a mis especialidades -un par de platos que me quedan como Dios manda-.

Esta variedad de arepa se endulza con lo que en Venezuela se conoce como papelón o panela, que no es más que el jugo de caña de azucar cocido a altas temperaturas y que al enfriarse, en moldes rectangulares, se solidifica en forma de bloque o panela.

Las arepas dulces se acostumbran comer acompañadas o rellenas de queso blanco fresco.

Prometo que pronto hago un video para complementar pero mientras les adelanto la receta.

¡Manos a la olla!

Ten a mano:
Manos a la obra:
En un bowl mezclar la harina de maíz con las semillas de anís y una taza del agua endulzada con papelón y amasar hasta obtener una masa homogénea. Si la masa está muy dura o se resquebraja agrega más agua. Para endulzar el agua con papelón diluye en ella un trozo entero o rallado.

Forma bolitas con la masa y luego aplánalas hasta hacer un pequeño círculo, fríela en abundate aceite caliente.

Para más detalles sobre cómo amasar y formar las arepas puedes revisar la videoreceta de la arepa.

Variaciones sobre un mismo tema:
Si no encuentras papelón fuera de Venezuela, puedes probar utilizar azúcar moreno como sustituto.
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jueves, 4 de marzo de 2010

Paella de pollo, setas y alcachofas

Prefacio:
En Venezuela y supongo que fuera de España en practicamente todo el mundo, tenemos la idea equivocada de que el arroz a la paella -paella es la palabra catalana para sartén- sólo se prepara con pescado y mariscos.

Cuando vivía en Alicante descubrí la gran variedad de arroces que se hacían con pollo, conejo, caracoles y pare usted de contar.

La receta de hoy está inspirada en la paella de conejo y caracoles, y es un plato regular en el menú de mi casa, es fácil de preparar y bastante económico.

Espero que la disfruten tanto como nosotros.

Ten a mano:
  • 1 taza de arroz
  • 1/2 pollo troceado
  • 1/2 litro de caldo de pollo (también puedes usar cubitos de caldo concentrado)
  • 1 cebolla mediana cortada en cubos
  • 2 corazones de alcachofa
  • 1/2 taza de setas
  • 1/2 taza de calabacín rallado
  • 1 diente de ajo
  • 1 ramita de romero
Manos a la obra:
En una paella -si no tienes una puedes usar una sarten grande- calienta un par de cucharadas de aceite de oliva y por a dorar el diente de ajo. cuando esté bien dorado retíralo y pon a cocinar el pollo previamente salpimentado. Cuando el pollo esté cocido, retíralo y sofríe la cebolla hasta que transparente. Ahora agrega el calabacín, las setas y la alcachofa previamente picada en trozos más pequeños. Agrega el arroz y mezclalo todo durante un par de minutos, vuelve a colocar el pollo e incorpora el caldo y la ramita de romero.

Baja un poco el fuego, pero no demasiado. En Alicante es costumbre dejar que el arroz se pegue un poco al fondo del sartén, a esto se le conoce como socarrao -proviene de la palabra catalana socarrat que quiere decir chamuscado-. Hacer un socarrao como Dios manda es tarea difícil y es un arte que yo no domino aún pero siempre vale la pena intentarlo.

Cuando el caldo se haya secado por completo, apaga el fuego y tapa el arroz con papel de aluminio -en España papel de plata- y déjalo reposar unos minutos antes de servirlo.

Variaciones sobre un mismo tema:
Nosotros solemos incorporar conejo además de pollo y también nos gusta incorporar caracoles, de hecho la paella de conejo y caracoles es típica en Alicante y fue la inspiración de esta receta. En ocasiones cambiamos las alcachofas por judías planas (vainitas para los venezolanos).
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domingo, 10 de enero de 2010

Fideua

Prefacio:
Me reincorporo al blog luego de haber desaparecido durante la Navidad, justo en una época donde la mesa se engalana yo me pierdo. La verdad es que luego de perder mi receta de Pan de Jamón me entró un bajón que acabó con mis ganas de escribir.

A pesar de no tener horno ni receta, no pasé la Navidad sin probar el clásico producto de las panaderías criollas. Gracias a los amigos, la noche del 24 pudimos disfrutar de una cena navideña tradicional venezolana como Dios manda, con hallacas, pernil, pan de jamón y ensalada de gallina.

Superada la añoranza por los sabores de la tierra, para la cena de fin de año decidí hacer una fideua siguiendo una receta que vi en la tele y que me pareció sencilla.

Después de hacer las compras y una limpieza de fin de año puse manos a la olla, acompañamos con un Ribera de Duero y de postre tarta de queso.

Ten a mano:3 tazas de fideos
8 gambas grandes (en Venezuela usar langostinos si no encuentran camarones grandes)
100 grs. de carne de vieiras
1/2 taza de vino blanco
1 cebolla mediana
1 pimiento rojo
2 tomates
1 diente de ajo

Manos a la obra:
Pela 2 de las gambas, quítales la cabeza, por a hervir las conchas y la cabeza en 3 tazas de agua para prepara un caldo. Pica la cebolla, los tomates previamente pelados y medio pimiento en cubos pequeños, y la otra mitad del pimiento en tiras. En una sartén o paella (paella es la palabra catalana para sartén) calienta un chorro de aceite de oliva, dora el diente de ajo y retíralo, sofríe la cebolla y cuando esté transparente, agrega el pimiento rojo (la mitad en cubos y la mitad en julianas), finalmente retira el pimiento en julianas y agrega el tomate y los fideos, saltea todo y agrega una taza de caldo y el vino blanco, agrega las gambas, las vieiras y las julianas de pimiento.

Cocina hasta que los fideos estén listos, agrega más caldo cuando haga falta.

Variaciones sobre un mismo tema:
Échale creatividad que el plato da para mucho, cambia los mariscos, agrégale pescado, agrega arroz en lugar de fideos y tendrás un arroz a la paella.
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viernes, 4 de diciembre de 2009

Falafel

Prefacio:
La primera vez que comí comida árabe fue en un pequeño local de El Paraíso (Caracas) atendido por sus propios dueños que ya no existe. Me llevó Ezequiel antes o después de clases, ya no lo recuerdo.

El falafel figuró en el menú y desde entonces se convirtió en una de las formas de comer garbanzos que más me agradan. He de confesar que me generan problemas de gases importantes, excepto cuando los como de esta forma o en hummus.

En Venezuela la comida árabe está mayoritariamente cocinada por libaneses y la receta que hoy comparto está basada en la que figura en el libro La cocina árabe libanesa de Rachidi Souki de Assef, editado por El Nacional. Los ingredientes son los mismos, pero modifiqué las cantidades, especialmente las de cebolla porque me estaban alterando la textura de la mezcla y el sabor era muy fuerte y no permitía sentir el gusto del garbanzo.

Se hace muy fácilmente y con una rapidez pasmosa, creo que incluso me llevó menos tiempo que hacer arepas, claro está, los garbanzos los tengo remojados y congelados, lo que me ayuda a acortar el tiempo de preparación.

Ten a mano:
  • 1 taza de garbanzos remojados de la noche anterior (mide la taza de garbanzos ya remojados)
  • 1/2 cebolla mediana
  • 1 diente pequeño de ajo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de comino
  • Cilantro
  • Perejil
Manos a la obra:
Tritura los garbanzos, el ajo, la cebolla, el perejil y el cilantro juntos con un ayudante de cocina y luego agrega el resto de los ingredientes y mézclalo todo bien. Forma bolitas con la mezcla y luego aplástalas para darle forma circular y luego fríelas en abundante aceite caliente.

Variaciones sobre un mismo tema:
En lugar de freírlos se pueden hacer a la plancha (grill) o en el horno sobre una placa previamente engrasada. Creo que se podría intentar hacer falafel con lentejas, aún no lo he probado pero si lo hago les echo el cuento. Lo que si les puedo dejar es un par de consejos, remojen todo un paquete de garbanzos entero y luego congelan para usarlo cuando lo necesiten. Lo mismo pueden hacer con el falafel, así sólo tendrán que sacarlos del congelador y freírlos.
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